Hace algunas semanas, un fiel lector de este blog, a partir de una
entrada sobre la
economía austríaca, me pidió mas posts sobre las tesis de esta escuela de economía.
Jesús Huerta de Soto, catedrático de economía política de la Universidad Rey Juan Carlos en España, es, en mi opinión, el mejor exponente de las tesis de la
Austrian school of economics en español.
Aquí su página donde puedes encontrar algunos de sus artículos, libros y conferencias.
Todo el material que tiene el profesor Huerta en su portal es muy bueno, pero recomiendo, como primera lectura, su conferencia San Pablo CEU (cuando entres a la página principal, dale click en entrar y una vez que aparezca el menú de lado izquierdo encontrarás la conferencia en la parte de abajo). Aquí dos párrafos (prácticamente al inicio) de esta plática:
... Los teóricos de la economía definen la función empresarial como una capacidad innata del ser humano. No nos estamos refiriendo al empresario típico que saca adelante un negocio. Nos estamos refiriendo a esa innata capacidad que tiene todo ser humano para descubrir, crear, darse cuenta de las oportunidades de ganancia que surgen en su entorno y actuar en consecuencia para aprovecharse de las mismas. De hecho, etimológicamente, la palabra empresario evoca al descubridor, a quien se da cuenta de algo y lo aprehende. Es la bombilla que se enciende.
La función empresarial es la primera capacidad del ser humano. Es lo que por naturaleza más nos distingue de los animales, esa capacidad de crear y descubrir cosas. En este sentido general, el ser humano, más que homo sapiens es homo-empresario. ¿Quién es, pues, empresario? Pues la Madre Teresa de Calcuta, por ejemplo. No estoy hablando sólo de Henri Ford o de Bill Gates, que sin duda alguna son grandes empresarios en el ámbito comercial y económico. Un empresario es toda persona con una visión creativa, revolucionaria. La misión de la Madre Teresa era ayudar a los más necesitados, y buscaba medios para lograrlo de forma creativa y aunando voluntades. Por eso, Teresa de Calcuta fue un ejemplo paradigmático de empresario. Por tanto, entendamos la función empresarial como la más íntima característica de nuestra naturaleza como seres humanos, que explica el surgimiento de la sociedad como una red complicadísima de interacciones. Son relaciones de intercambio de unos con otros y las entablamos porque de alguna manera nos damos cuenta de que salimos ganando. Y todas ellas están impulsadas por nuestro espíritu empresarial.