El día de mañana comentaré el programa en mi columna de radio.
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Sobre política, economía, música, deportes y otras curiosidades
... In 1914, the Bureau of Mines said that U.S. oil reserves would be exhausted by 1924. In 1939, the Interior Department said that the world had 13 years' worth of petroleum reserves. Then a global war was fought, and the postwar boom was fueled. In 1951 Interior reported that the world had . . . 13 years of reserves. In 1970, the world's proven oil reserves were an estimated 612 billion barrels. By 2006, more than 767 billion barrels had been pumped, and proven reserves were 1.2 trillion barrels. In 1977, scold in chief Jimmy Carter predicted that mankind "could use up all the proven reserves of oil in the entire world by the end of the next decade." Since then the world has consumed three times more oil than was then in the world's proven reserves.
Vale la pena anotar que, en los últimos 10 años, todos los partidos en algún momento han propuesto esquemas similares.
Ahora, en relación a los editoriales de Sarmiento y Castañeda, destaco los siguientes párrafos:
Como podrás ver, según ellos, la reforma presentada solo conducirá a una mayor burocracia y mayores espacios para el sindicato.
Por ello, ahora que todos los partidos están sentados en la mesa, deberían tomarle la palabra al PRD y recoger su propuesta de reducir la representación del sindicato petrolero en el Consejo de Administración de PEMEX y entregar esos asientos a consejeros independientes.
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¿Alguien me podría explicar por qué transportar gasolinas en una pipa privada es perfectamente legal, pero transportar el mismo combustible por un tubo concesionado en el subsuelo es una ofensa constitucional? Buena parte de las pipas que circulan en México con el logotipo verde y rojo de Pemex no es propiedad de la empresa sino de contratistas particulares. El día que se permita la construcción de oleoductos para transportar crudo y gasolinas se les acabará el redituable negocio. Movilizar hidrocarburos en un tubo puede ser hasta cinco veces más barato que en un camión.
... Ese movimiento no sólo quiere combatir la exclusión, sino organizar a los excluidos. El argumento central parece decir: ya nos quitaron todo, y ahora nos quieren quitar el petróleo. Y aunque sea impreciso, pues el petróleo no era de todos, el movimiento lo toma como un símbolo que ejemplifica y conmueve, mucho más de lo que puede explicar...
... La estrategia seguida para defender la reforma, además, apunta solamente a los entendidos. ¿Pero cuánta gente comprende los dilemas tecnológicos y financieros que envuelve la iniciativa presidencial? Como si lo dijera Casandra, mientras más grita menos se cree.
No es privatización, pero los particulares podrán invertir en refinerías, transporte, sistemas de ductos y distribución de petróleo y de gasolinas. No habrá inversiones privadas, pero sí habrá contratos multimillonarios para explorar donde Pemex jamás ha llegado. No habrá acciones en bolsa, pero sí habrá “bonos ciudadanos” que ofrecerán mejores rendimientos que el banco.
No es necesario añadir más para despertar las sospechas de siempre: si no hay cambios de fondo, ¿para qué entonces tanta complejidad? López Obrador tiene una sola respuesta: porque nos están dando gato por liebre. Y esto sí lo entiende cualquiera, aunque haya reprobado matemáticas y español durante toda su vida...
... el esfuerzo para lograr siquiera una reforma limitada en Pemex está en graves aprietos. Para entender las razones, es útil recordar al famoso consejo de Garganta Profunda a Bob Woodward, uno de los periodistas que expuso el escándalo Watergate que desembocó en la renuncia de Richard Nixon, "siga el dinero". A pesar de los mitos, la razón por la que Pemex es considerada una vaca sagrada tiene mucho menos que que ver con el nacionalismo que con quién se beneficia de su poder monopólico.
Durante la década pasada, México sabiamente se ha diversificado para depender menos de la producción petrolera como su principal fuente de ingresos. Pero las ganancias del petróleo siguen siendo una fuente importante de financiamiento...... ¿Cómo revertir la situación y convertir a México en el país con auge petrolero que debería ser? Eso es fácil: permitir la propiedad privada. Los exploradores privados de petróleo convertirían a México en un chorro de oro negro. La riqueza mexicana se incrementaría.
Tales herejías no pueden ser siquiera susurradas en México, aunque no porque los mexicanos no puedan ser convencidos de que hay una mejor manera de hacer las cosas. La razón es que los guardianes del status quo (políticos, proveedores y mano de obra) podrían sufrir si la competencia llega al mercado. Los contratistas privados que "abastecen" a Pemex están acostumbrados a transacciones de negocios atadas a conexiones políticas. Si hubiera múltiples compradores en competencia, esos márgenes de ganancias políticas podrían evaporarse. A las petroleras privadas que luchan por obtener buenos retornos podrían mirar con cuidado los cobros de los proveedores. La competencia reduciría los incentivos para la corrupción y las nóminas tendrían que ser justificadas de modo que el sindicato también perdería poder...
... The nationalism side of the equation is well known. In 1938, Mexico changed the history of oil by becoming the first major country to kick out private oil companies, setting up a state-run oil company in their place. At the time, poor Mexicans lined up to donate everything from jewelry to chickens to help the government pay off the foreign companies.
The expropriation of foreign oil holdings, an event highlighted in school textbooks, marked the first time Mexico felt truly independent as a nation...
... Less understood is the other factor holding back Mexico's energy efforts: the legacy of crony capitalism. Much of Mexico's economy is dominated by family-run companies that have long ruled over their respective industries, squashing competition and charging consumers high prices. They rely on friends in the government to ensure favorable regulation or sweetheart contracts, don't give much back in philanthropy, and have a reputation for evading taxes.
As a result, many Mexicans don't particularly care for private industry or think capitalism is such a great thing. Polls show that Mexicans are almost equally opposed to letting Mexican private capital into the energy industry as they are to foreign private capital.
Los conservadores del siglo XIX, discípulos de Lucas Alamán, eran partidarios del proteccionismo industrial y el intervencionismo del Estado, detestaban a los Estados Unidos, se oponían a la inversión extranjera y la inmigración. Sus adversarios liberales -la generación de Juárez- creían en la libertad de comercio, criticaban el paternalismo estatal, admiraban el modelo económico y político de los vecinos del norte, alentaban la inversión foránea y la inmigración...
... Al triunfo de la República en 1867, los liberales desterraron a los conservadores del discurso público e impusieron su proyecto económico. Pensaban que el ferrocarril sería el detonador que sacaría al país de su atraso de siglos. "Donde hay ferrocarriles... -escribió Francisco Zarco- ...la paz está asegurada... el orden no necesita apoyo... todos están interesados en conservarlo". "Los ferrocarriles -creía Guillermo Prieto- ...podrán cambiar en opulencia la actual pobreza del país" (Lecciones elementales de Economía Política, 1876). El diagnóstico era claro, pero México carecía de los capitales necesarios y la capacidad de ejecución para llevarlo a cabo. Había que atraer la inversión extranjera...
... Ahora la historia nos ha colocado en un predicamento similar al del siglo antepasado. El país necesita crecer, pero no hay consenso para definir el rumbo. Entonces el catalizador del crecimiento eran los ferrocarriles, hoy no debería hablarse de uno sino de muchos catalizadores (tanto en el nivel de la macro como de la microeconomía) pero tirios y troyanos coinciden en atribuir ese papel al petróleo...

Esta gráfica señala lo siguiente:
En otras palabras, según el análisis elaborado por el Wall Street Journal (publicado el 4 de enero), si el dólar norteamericano no hubiera perdido su valor durante estos años y, por el contrario, se hubiera mantenido tan confiable como el oro, el precio del barril seguiría rondando los $30 dólares (y no los $100).
En conclusión, el precio del petróleo es una consecuencia no deseada (unintended consequence) del exceso de dólares en la economía resultado, a su vez, de la política monetaria de la Reserva Federal y la política fiscal norteamericana.
PD. En otra ocasión he bloggeado sobre la inflación y el precio del oro (ver aquí). El análisis del Wall Street Journal no contradice mi teoría de que la inversión más segura (para cuidar tu patrimonio) es el oro.
During the economic boom years, ushered in by a sustained increase in oil prices, the parties dispensed favors, subsidies and alms. In the end, they taught the people about rights rather than obligations, thus establishing the myth that Venezuela is a rich country, and that the sole duty of a good government is to distribute its wealth evenly. President Chávez has been buying and selling against this idea, continuing to practice the kind of neopopulism that will reach its limit only when the country receives what economists call an “external shock.”
Aquí el artículo completo.
Vale la pena traducir el párrafo porque contiene una lección que va más alla de la realidad venezolana.
Durante los años del boom económico, sustentado por el aumento en los precios del petróleo, los partidos políticos dispensaron favores, subsidios y ayudas. Al final, le enseñaron a la gente sobre derechos en lugar de obligaciones, estableciendo el mito de que Venezuela era un país rico y que la única tarea de un buen gobierno era distribuir la riqueza equitativamente. El Presidente Chávez ha estado comprando y vendiendo esta idea y continúa practicando este tipo de neopopulismo que va a alcanzar su límite cuando el país confronte lo que los economistas llaman un "choque externo".
Cuando leo este tipo de artículos me causa cierta molestia ver que en México da la impresión de que no pasa nada. Me pregunto que es lo que tiene que suceder para que nos 'pongamos las pilas'.