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25 de octubre de 2011

¿Nos dicen algo los precios de la marihuana en EUA sobre el flujo esta sustancia prohibida desde México?

Aquí las notas de mi comentario de radio en IMER en el programa que conduce Mario Campos. Las opiniones y errores son atribuibles exclusivamente a mi persona. El comentario se transmitió en vivo el martes 25 de octubre a las 7:40 AM.



La semana pasada, una prestigiada revista norteamericana The Atlantic Cities, publicó un estudio que muestra el diferencial de precios que pagan los consumidores de marihuana en los Estados Unidos. El documento (The Geography of Weed) también analiza las razones o los factores que podrían explicar estas diferencias.

Este tipo de estudios son complicados porque, como sabemos, no existe mucha información sobre mercados negros que, por definición, son ilegales y clandestinos. ¿Cómo obtuvieron los investigadores los precios de la marihuana? Con una página electrónica que permite a los compradores de esta sustancia reportar el precio, la cantidad, la calidad y el lugar físico donde adquirieron el producto. La base de datos incluye más de 16,500 entradas y reporta precios en más de 2,300 ciudades norteamericanas.

Según el estudio, en los Estados Unidos, una onza (28 gramos) de marihuana cuesta, en promedio, $377 dólares. Pero uno de los aspectos interesantes es que la base de datos documenta las diferencias regionales en el precio de esta sustancia. En términos generales, en el noroeste norteamericano, la marihuana es relativamente más barata y conforme nos movemos hacia el este, tiende a subir de precio.

El mapa muestra las diferencias (entre más verde, más barata es la marihuana; más amarillo, más cara):




En concreto, es en el estado de Oregon, en el noroeste norteamericano, donde esta sustancia tiende a costar menos. Según la información, una onza de alta calidad en ese lugar cuesta, en promedio, $256 dólares. Por el otro lado, en el estado de Delaware, del otro lado de los Estados Unidos, en el noreste, al sur de Pennsylvania, es donde cuesta más la marihuana ($450 dólares por onza, casi un 90 por ciento más que en Oregon). Una diferencia importante.

¿Que explica las diferencias? El estudio identifica algunos factores.

Según los investigadores, el principal factor que explica la diferencia es la distancia de los centros de producción. En otras palabras, entre mayor sea la distancia que sea transportada la droga, mayor es el precio. Esto no debe sorprender porque hay costos de transportación y un riesgo asociado a esta actividad y el precio simplemente está reflejando esta realidad. En este sentido, las sustancias prohibidas se comportan con la misma lógica que, digamos, los bienes en la economía formal: entre más cerca estás de la fuente, más bajo es el precio.

Los investigadores también encuentran que los precios de la marihuana tienden a ser más bajos en los estados en donde hay programas médicos que autorizan su consumo y, en gran medida, una parte sustantiva de la demanda se satisface legalmente.

A diferencia de lo que estaríamos tentados a pensar, el análisis de la información sugiere que el ingreso no se relaciona con el precio. En otras palabras, no parece ser cierto que entre mayor sea el ingreso en una zona geográfica, habrá un aumento en el consumo y el precio.

El estudio es interesante y de la base de datos se podrían desprender otras hipótesis o líneas de investigación, como la que a continuación sugeriré.

El día de ayer el diario norteamericano The Washington Post publicó en su primera plana una nota señalando que la producción de marihuana en México estaba llegando a record históricos. Aquí lo encuentras.

Según el artículo, las fuerzas armadas que, anteriormente erradicaban estos cultivos, ahora están concentradas en combatir al crimen organizado principalmente en centros urbanos. Además de criticar veladamente la estrategia del gobierno federal, el artículo argumenta que un efecto no deseado de esta política ha sido el aumento de la producción de marihuana en México y una mayor oferta en los Estados Unidos.

Con base en la información del estudio que detallé anteriormente, ¿es cierto lo que sugiere el diario norteamericano? No parece ser así.

Si lo que dice el artículo, citando fuentes del gobierno norteamericano, fuera correcto, me parecería que el precio de la marihuana en el sur de los Estados Unidos, es decir en la frontera con México, tendría que ser relativamente más bajo. Recordemos que el principal factor que parece explicar el diferencial de los precios de este producto es la cercanía a la fuente de producción.

Si vemos la información del mercado, que es información real, en un mapa, esto no parece estar sucediendo y seguramente no en la magnitud que sugiere el artículo. En Texas y California, los precios son relativamente más altos que en otras partes de Estados Unidos y ciertamente mucho más elevados que en el noroeste norteamericano.

Si hay un dato interesante, en una franja de Arizona y Nuevo México, los precios tienden a ser más bajos lo que podría sugerir que, en ese lugar y dada su cercanía con México, podría estar entrando una cantidad importante de marihuana a los Estados Unidos generando, en esos mercados locales, precios más bajos. Una hipótesis que, como dicen los académicos, requiere mayor investigación.

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8 de noviembre de 2010

Los californianos debieron votar en pro de la Propuesta 19 señala Premio Nobel

Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura 2010, se pronuncia a favor de la legalización de las drogas. En su opinión, el Estado debería tratar las drogas igual que el alcohol y el tabaco: dando libertad al individuo y sancionando el daño a terceros.

Aquí algunos párrafos relevantes:

... Los millones de electores californianos que votaron por la legalización de la marihuana son un indicio auspicioso de que cada vez somos más numerosos quienes pensamos que ha llegado la hora de cambiar de política frente a la droga y reorientar el esfuerzo, de la represión a la prevención, cura e información, a fin de acabar con la criminalidad desaforada que genera la prohibición y los estragos que los carteles del narcotráfico están infligiendo a las instituciones democráticas, sobre todo en los países del Tercer Mundo. Los carteles pueden pagar mejores salarios que el Estado y de este modo neutralizar o poner a su servicio a parlamentarios, policías, ministros, funcionarios, financiar campañas políticas y adquirir medios de comunicación que defiendan sus intereses. De este modo dan trabajo y sustento a innumerables profesionales contratados en las industrias, comercios y empresas legales en las que lavan sus cuantiosas ganancias. Esa dependencia de tanta gente de la industria de la droga crea un estado de ánimo tolerante o indiferente frente a lo que ella implica, es decir, la degradación y desplome de la legalidad...

... No tengo la menor simpatía por las drogas, blandas o duras, y la persona del drogado, como la del borracho, me resulta bastante desagradable, la verdad, además de cargosa y aburrida. Pero también me disgusta profundamente la gente que en mi delante se escarba la nariz con los dedos o usa mondadientes o come frutas con pepitas y hollejos y no se me ocurriría pedir una ley que les prohíba hacerlo y los castigue con la cárcel si lo hacen. Por eso, no veo por qué tendría el Estado que prohibir que una persona adulta y dueña de su razón decida hacerse daño a sí misma, por ejemplo, fumando porros, jalando coca, o embutiéndose pastillas de éxtasis si eso le gusta o alivia su frustración o su desidia. La libertad del individuo no puede significar el derecho de poder hacer solo cosas buenas y saludables, sino, también, cosas que no lo sean, a condición, claro está, de que esas cosas no dañen o perjudiquen a los demás. Esa política, que se aplica al consumo de tabaco y alcohol, debería también regir el consumo de drogas.


Aquí la columna del periódico El Pais.

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1 de noviembre de 2010

La sustancia mas destructiva es legal

Un estudio reciente señala que el alcohol es más peligroso que drogas ilegales como la cocaína y la heroína.

Aquí la nota, vía el Washington Post.

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18 de octubre de 2010

Muertes asociadas a la guerra contra el crimen organizado

Aunque todos hemos escuchado las cifras, la representación gráfica de los numéros es contundente.





La gráfica aparece en el número más reciente del semanario The Economist que, en esta ocasión, presenta un extenso artículo sobre el crimen organizado en nuestro país.

Aquí la fuente.

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12 de agosto de 2010

Discutiendo la legalización de las drogas

The Economist, en la edición que sale a la venta este fin de semana, aborda la invitación que hace Felipe Calderón para discutir los efectos y las consecuencias de una posible legalización de drogas.


... So it came as a surprise when on August 3rd Mr Calderón called for a debate on whether to legalise drugs. Though several former Latin American leaders have spoken out in favour of legalisation, and many politicians privately support it, Mr Calderón became the first incumbent president to call for open discussion of the merits of legalising a trade he has opposed with such determination. At a round-table on security, he said this was “a fundamental debate in which I think, first of all, you must allow a democratic plurality [of opinions]…You have to analyse carefully the pros and cons and the key arguments on both sides.” It was hardly a call to start snorting—and Mr Calderón subsequently made clear that he was opposed to the “absurd” idea of allowing millions more people to become addicted. But it has brought into the open an argument that appears to be gaining currency in Mexico...


Aquí el artículo completo.

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9 de julio de 2009

Actos de tortura

El día de hoy el Washington Post publica como noticia principal (la nota de ocho columnas) un extenso reportaje sobre los abusos de derechos humanos en la llamada guerra contra el crimen en nuestro país.

Aquí la nota (es necesario registrarse pero no tiene costo).

Aquí unos pocos párrafos:

In Puerto Las Ollas, a mountain village of 50 people in the southern state of Guerrero, residents recounted how soldiers seeking information last month stuck needles under the fingernails of a disabled 37-year-old farmer, jabbed a knife into the back of his 13-year-old nephew, fired on a pastor, and stole food, milk, clothing and medication.

In Tijuana, across the border from San Diego, two dozen policemen who were arrested on drug charges in March alleged that, to extract confessions, soldiers beat them, held plastic bags over their heads until some lost consciousness, strapped their feet to a ceiling while dunking their heads in water and applied electric shocks, according to court documents, letters and interviews with their relatives and defense lawyers.


Además, desde hace varios meses, dos reporteros del periódico tienen el blog Mexico at War, Journey Along the Border. Revisarlo es un ejercicio interesante y muchas veces los reportajes contrastan con las versiones oficiales.

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25 de marzo de 2009

Nuevas entregas del New York Times sobre México

Como mencionamos en la anterior entrega, el New York Times ha puesto la mirada esta semana en los problemas de inseguridad en nuestro país. Aquí los últimos reportajes:

Next Foreign Crisis Could be Next Door.

Mexico: List Published of Most Wanted Drug Kingpins.

Por cierto, ayer, el mismo periódico publicó un excelente editorial de Enrique Krauze titulado The Mexican Evolution. Aquí lo encuentras.

El texto es la aportación de Krauze al debate en torno a si México es o no un 'estado fallido'. En su opinión, no lo somos.

... It most assuredly will not. First, let’s take a quick inventory of the problems that we don’t have. Mexico is a tolerant and secular state, without the religious tensions of Pakistan or Iraq. It is an inclusive society, without the racial hatreds of the Balkans. It has no serious prospects of regional secession or disputed territories, unlike the Middle East. Guerrilla movements have never been a real threat to the state, in stark contrast to Colombia.

Most important, Mexico is a young democracy ...

El artículo es muy bueno y vale la pena su lectura.

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23 de marzo de 2009

La violencia derivada de la guerra al narcotráfico se desborda y llega a Estados Unidos

A partir de hoy, y durante los próximos días, el New York Times publica en su primera plana artículos relacionados a la manera en que la guerra contra el narcotráfico en nuestro país se ha desbordado a los Estados Unidos.

Aquí el primer artículo titulado Mexican Drug Cartel Violence Spills Over, Alarming United States.

Aquí algunos de los párrafos que mas me llamaron la atención:

... This city (Tucson), an hour’s drive north of the Mexican border, is coping with a wave of drug crime the police suspect is tied to the bloody battles between Mexico's drug cartels and the efforts to stamp them out.

Since officials here formed a special squad last year to deal with home invasions, they have counted more than 200 of them, with more than three-quarters linked to the drug trade. In one case, the intruders burst into the wrong house, shootin and injuring a woman watching television on her couch. In another, in a nearby suburb, a man the police described as a drug dealer was taken from his home at gunpoint and is still missing.

Tucson is hardly alone in feeling the impact of Mexico’s drug cartels and their trade. In the past few years, the cartels and other drug trafficking organizations have extended their reach across the United States and into Canada. Law enforcement authorities say they believe traffickers distributing the cartels’ marijuana, cocaine, heroin, methamphetamine and other drugs are responsible for a rash of shootings in Vancouver, British Columbia, kidnappings in Phoenix, brutal assaults in Birmingham, Ala., and much more.

United States law enforcement officials have identified 230 cities, including Anchorage, Atlanta, Boston and Billings, Mont., where Mexican cartels and their affiliates “maintain drug distribution networks or supply drugs to distributors,” as a Justice Department report put it in December. The figure rose from 100 cities reported three years earlier, though Justice Department officials said that may be because of better data collection methods as well as the spread of the organizations.

.... The violence in the United States does not compare with what is happening in Mexico, where the cartels have been thriving for years. Forbes recently listed one of Mexico’s most notorious kingpins, Joaquin Guzmán, on its list of the world’s billionaires. (No. 701, out of 793, with a fortune worth $1 billion, the magazine said.)

But a crackdown begun more than two years ago by President Felipe Calderón, coupled with feuds over turf and control of the organizations, has set off an unprecedented wave of killings in Mexico. More than 7,000 people, most of them connected to the drug trade or law enforcement, have died since January 2008. Many of the victims were tortured. Beheadings have become common...

...Elizabeth W. Kempshall, who is in charge of the drug agency’s office in Phoenix, said the kind of open warfare in some Mexican border towns — where some Mexican soldiers patrol in masks so they will not be recognized later — has not spilled over into the United States in part because the cartels do not want to risk a response from law enforcement here that would disrupt their business.

But Mrs. Kempshall and other experts said the havoc on the Mexican side of the border might be having an impact on the drug trade here, contributing to “trafficker on trafficker” violence.

For one thing, they say, the war on the Mexican side and the new border enforcement are disrupting the flow of illicit drugs arriving in the United States. The price of cocaine, for instance, a barometer of sorts for the supply available, has surged.

With drugs in tighter supply, drug bosses here and in Mexico take a much harder line when debts are owed or drugs are stolen or confiscated, D.E.A. officials said.

Although much of the violence is against people involved in the drug trade, law enforcement authorities said such crime should not be viewed as a “self-cleaning oven,” as one investigator put it, because of the danger it poses to the innocent. It has also put a strain on local departments...




El artículo viene acompañado de varias fotografías como la de abajo (aquí el vínculo a las fotografías).


24 de febrero de 2009

La guerra contra las drogas es un fracaso

Ese es el título de una columna que el día de ayer publicaron en el Wall Street Journal los expresidentes Fernando Henrique Cardoso (Brasil), César Gaviria (Colombia) y Ernesto Zedillo (México).

Aquí el vínculo al editorial.

Aquí el texto:


The war on drugs has failed. And it's high time to replace an ineffective strategy with more humane and efficient drug policies. This is the central message of the report by the Latin American Commission on Drugs and Democracy we presented to the public recently in Rio de Janeiro.

Prohibitionist policies based on eradication, interdiction and criminalization of consumption simply haven't worked. Violence and the organized crime associated with the narcotics trade remain critical problems in our countries. Latin America remains the world's largest exporter of cocaine and cannabis, and is fast becoming a major supplier of opium and heroin. Today, we are further than ever from the goal of eradicating drugs.

Over the last 30 years, Colombia implemented all conceivable measures to fight the drug trade in a massive effort where the benefits were not proportional to the resources invested. Despite the country's achievements in lowering levels of violence and crime, the areas of illegal cultivation are again expanding. In Mexico -- another epicenter of drug trafficking -- narcotics-related violence has claimed more than 5,000 lives in the past year alone.

The revision of U.S.-inspired drug policies is urgent in light of the rising levels of violence and corruption associated with narcotics. The alarming power of the drug cartels is leading to a criminalization of politics and a politicization of crime. And the corruption of the judicial and political system is undermining the foundations of democracy in several Latin American countries.

The first step in the search for alternative solutions is to acknowledge the disastrous consequences of current policies. Next, we must shatter the taboos that inhibit public debate about drugs in our societies. Antinarcotic policies are firmly rooted in prejudices and fears that sometimes bear little relation to reality. The association of drugs with crime segregates addicts in closed circles where they become even more exposed to organized crime.

In order to drastically reduce the harm caused by narcotics, the long-term solution is to reduce demand for drugs in the main consumer countries. To move in this direction, it is essential to differentiate among illicit substances according to the harm they inflict on people's health, and the harm drugs cause to the social fabric.

In this spirit, we propose a paradigm shift in drug policies based on three guiding principles: Reduce the harm caused by drugs, decrease drug consumption through education, and aggressively combat organized crime. To translate this new paradigm into action we must start by changing the status of addicts from drug buyers in the illegal market to patients cared for by the public-health system.

We also propose the careful evaluation, from a public-health standpoint, of the possibility of decriminalizing the possession of cannabis for personal use. Cannabis is by far the most widely used drug in Latin America, and we acknowledge that its consumption has an adverse impact on health. But the available empirical evidence shows that the hazards caused by cannabis are similar to the harm caused by alcohol or tobacco.

If we want to effectively curb drug use, we should look to the campaign against tobacco consumption. The success of this campaign illustrates the effectiveness of prevention campaigns based on clear language and arguments consistent with individual experience.

Likewise, statements by former addicts about the dangers of drugs will be far more compelling to current users than threats of repression or virtuous exhortations against drug use.

Such educational campaigns must be targeted at youth, by far the largest contingent of users and of those killed in the drug wars. The campaigns should also stress each person's responsibility toward the rising violence and corruption associated with the narcotics trade. By treating consumption as a matter of public health, we will enable police to focus their efforts on the critical issue: the fight against organized crime.

A growing number of political, civic and cultural leaders, mindful of the failure of our current drug policy, have publicly called for a major policy shift. Creating alternative policies is the task of many: educators, health professionals, spiritual leaders and policy makers. Each country's search for new policies must be consistent with its history and culture. But to be effective, the new paradigm must focus on health and education -- not repression.

Drugs are a threat that cuts across borders, which is why Latin America must establish dialogue with the United States and the European Union to develop workable alternatives to the war on drugs. Both the U.S. and the EU share responsibility for the problems faced by our countries, since their domestic markets are the main consumers of the drugs produced in Latin America.

The inauguration of President Barack Obama presents a unique opportunity for Latin America and the U.S. to engage in a substantive dialogue on issues of common concern, such as the reduction of domestic consumption and the control of arms sales, especially across the U.S.-Mexico border. Latin America should also pursue dialogue with the EU, asking European countries to renew their commitment to the reduction of domestic consumption and learning from their experiences with reducing the health hazards caused by drugs.

The time to act is now, and the way forward lies in strengthening partnerships to deal with a global problem that affects us all.



Me gusta la idea de la campaña mediática.

Ahora, aprovechando las campañas políticas y que el IFE tiene a su disposición un gran espacio del tiempo en radio y televisión, sería una excelente señal (de todos los partidos) que donen una parte importante de estos recursos para una campaña mediática que presente testimoniales de adictos y sus familias para que ellos puedan convencer, a quien está pensando consumir droga, que no lo hagan. El Estado, en mi opinión, no convencerá a través de llamados a la virtud.

Al final, el consumo de droga tuvo su origen en un momento en que el adicto tomó una decisión (equivocada, evidentemente) y, la mayoría de las veces, sin información sobre los verdaderos efectos. Una campaña mediática ofrece más información y muy posiblemente logre hacer pensar dos veces a quienes están decidiendo consumir algún narcótico por primera ocasión.

Además, tantos anuncios de radio y televisión no creo que eleven el nivel de participación. Ojalá me equivoque. Pero ese es otro tema.

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26 de enero de 2009

Una visión externa sobre el narcotráfico en México

El título del editorial es Drug Gangs Have Mexico on the Ropes y la autora es Mary Anastacia O'Grady del Wall Street Journal.

Aquí encuentras el artículo.

Los párrafos más relevantes:

... As bad as the violence is, it could get worse, and it is becoming clear that the U.S. faces contagion. In recent months, several important American voices have raised concerns about the risks north of the border. This means there is hope that the U.S. may begin to recognize the connection between American demand for prohibited substances and the rising instability in Mexico...

...Tally all this up and what you get is Mexico on the edge of chaos, and a mess that could easily bleed across the border. The U.S. Joint Forces Command in Norfolk, Va., warned recently that an unstable Mexico "could represent a homeland security problem of immense proportions to the United States." In a report titled "Joint Operating Environment 2008," the Command singles out Mexico and Pakistan as potentially failing states. Both "bear consideration for a rapid and sudden collapse ... The Mexican possibility may seem less likely, but the government, its politicians, police, and judicial infrastructure are all under sustained assault and pressure by criminal gangs and drug cartels"...

... To put it another way, if Mexico is at risk of becoming a failed state, look no further than the large price premium the cartels get for peddling prohibited substances to Americans.


Independientemente si uno está o no de acuerdo con esta caracterización, la realidad es que este tema (México como estado fallido) está aumentando este algunso foros internacionales. Yo creo que está fuera de toda proporción.

Aquí una versión en español del mismo editorial.

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28 de septiembre de 2008

Despliegues informativos

Lo más interesante que he leído hoy:

... Un locutor con voz grave nos anuncia sobre el decomiso más grande en la historia del mes de agosto o la captura de un submarino de fibra de vidrio. En las imágenes de la pantalla aparecen unos presuntos criminales en shorts y chanclas de hule vigilados por policías con ametralladoras y pasamontañas. Todo este esfuerzo publicitario tiene el objetivo de venderte un mensaje: vamos ganando la guerra.

Esta propaganda oficial en medios electrónicos es una patología singular del gobierno mexicano. No conozco ninguna otra democracia en el mundo donde la autoridad tenga su propia pauta comercial. En Estados Unidos, la Casa Blanca o el Pentágono no anuncian sus victorias contra el terrorismo junto a la propaganda de un champú anticaspa. El gobierno de Estados Unidos también trata de ganar la guerra en el frente mediático, pero con un arma distinta: la información. Por medio de conferencias de prensa cotidianas, datos sólidos y algunas verdades a medias, Washington intenta construir su propia narrativa sobre los conflictos bélicos en el Medio Oriente...


Aquí el resto del artículo (suscripción requerida).

Si bien coincido con algunos puntos que menciona Pardinas, en realidad creo que en el segundo párrafo debemos sustituir las palabras "el gobierno mexicano" por "el sistema político mexicano". La propaganda pública la utilizan también gobiernos locales (municipales) y estatales.

Aquí su blog.

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22 de septiembre de 2008

Como definir la victoria en la 'guerra' contra el narcotráfico

... el número de adictos a drogas ilegales en nuestro país aumentó de 307 mil a 465 mil entre 2002 y 2008. Quienes han utilizado alguna droga ilegal sólo para experimentar pasaron, en el mismo periodo, de 3.5 millones a 4.5 millones. Entre las drogas legales, las más empleadas son el alcohol y el tabaco. Las ilegales son encabezadas por la marihuana, seguida de la cocaína, que ha desplazado a los inhalables...

... Si lo que se busca con el combate a las drogas es aumentar el número de personas fallecidas en actos de violencia, sin duda estamos teniendo éxito. El número de ejecuciones está aumentando constantemente y éstas se caracterizan por una crueldad creciente. Se ha hecho común, de hecho, que los ejecutados aparezcan decapitados, como los que recientemente se encontraron en Mérida, Yucatán. Los muertos de esta guerra son usualmente personas de escasos recursos. Cinco de los 24 ejecutados hallados en La Marquesa hace unos días eran albañiles que trabajaban por jornada...

... Si el propósito del esfuerzo es reducir el número de personas que usan drogas, sin embargo, estamos siendo derrotados. En los últimos años en México se han usado más recursos públicos que nunca en el combate a las drogas, tanto en acciones de policía y del Ejército como en publicidad y centros de tratamiento y prevención...



Del artículo Victoria vs Drogas de Sergio Sarmiento publicado hoy en el periódico Reforma.

Aquí el artículo completo.

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19 de agosto de 2008

Narcotráfico y la búsqueda de una solución real

Aquí las notas de mi comentario de radio en IMER en el programa que conduce Mario Campos. Las opiniones son personales y los errores son atribuibles exclusivamente a mi persona.



  • El tema de la seguridad pública es, hoy en día, el tema más relevante en la agenda política nacional.

  • El fin de semana supimos de la muerte de una decena de personas en Chihuahua. En lo que va del año más de 2,660 personas han perdido la vida en hechos relacionados al crimen organizado.

  • Si contamos a partir del 1° de diciembre, el número asciende a 4,909 muertes (en 20 meses). Para poner este dato en perspectiva, el ejército norteamericano en Irak ha sufrido 4,100 muertes desde marzo del 2003 (66 meses).

  • Es muy probable, y sería sin duda paradójico, que el jueves, el mismo día en que distintas autoridades locales y federales tengan la sesión del Consejo Nacional de Seguridad, se llegue a la cifra simbólica de 5,000 muertes.

  • ¿Cuáles son las razones que explican el deterioro de la situación de seguridad en nuestro país y el creciente poder del crimen organizado?

  • Desde una perspectiva de política pública la causa son claras y son resultado de un fenómeno social, por un lado, y de distintas decisiones gubernamentales, por el otro.

  • Por el lado social, la demanda de sustancias prohibidas en Estados Unidos se ha mantenido y la demanda en nuestro país ha aumentado. Es difícil que disminuyan estas presiones pues aparentemente una consecuencia no deseada del crecimiento es un mayor consumo de estas sustancias.

  • Por el lado de la oferta varias cosas han sucedido. En primer lugar, el gobierno estadounidense y algunos caribeños han dificultado considerablemente el flujo de sustancias. Hoy en día, la mejor opción para transportar sustancias prohibidas es a través del territorio mexicano. Los carteles en nuestro país han aprovechado esta situación y el precio de sus servicios han aumentado (algo que se refleja en el aumento de precios en las drogas que es un fenómeno estudiado y reportado en los Estados Unidos).

  • ¿Hay perspectivas de que la situación mejore? A todos nos gustaría decir que si, pero esto se antoja muy difícil mientras mantengamos el sistema normativo actual.

  • Un tema que pronto podríamos estarnos preguntando si mantener el esquema de prohibición actual es el mejor uso de los recursos y la fuerza pública. La realidad es que el tiempo pasa, los gobiernos (independientemente del color) adoptan las mismas políticas, gastan más y más recursos y la situación se empeora.

  • Poco a poco escuchamos más voces, no tanto en los medios y entre los políticos, pero si a nivel de calle, opiniones de la gente que considera que el enfoque tradicional no funciona y que estaríamos mejor destinando recursos a la educación y a la persecución de delitos de quienes cometen actos que alteran el orden público vinculados al consumo de drogas (por ejemplo, castigando a quienes son responsables de accidentes automovilísticos por estar bajo los efectos de alguna sustancia prohibida).

  • La situación que vive nuestro país es similar a la que se vivió en los Estados Unidos en la década de los treinta con el alcohol. En mi opinión, la revisión del caso puede generar lecciones importantes y, más importante, nos brindará la oportunidad de cambiar los términos de la discusión y construir, por fin, soluciones que mitiguen los efectos derivados del consumo de drogas en términos de seguridad pública.

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13 de julio de 2008

Secuelas de la 'guerra' contra el narcotráfico

Hoy el New York Times Magazine publica un largo artículo sobre Genaro García Luna, Secretario de Seguridad Pública del gobierno calderonista, y la estrategia que han implementado las autoridades para combatir al narcotráfico.

Aquí encuentras el artículo.

Para mi, estos son los párrafos más relevantes:

  • But by the measure that matters most to the average citizen — security — the situation was as bad or worse than ever. Even as the Mexican government was sending fleets of security officers to Tijuana, there were at least 15 drug-related killings there the week of García Luna’s visit.

  • ... This pattern has become common in Mexico. Since the end of 2006, the Calderón government has sent more than 25,000 soldiers and federal police on high-powered anti-drug “operations” to combat drug cartels. It has initiated sweeping plans for judicial and police reform. It has extradited several top cartel figures to the United States, earning praise and a package of anti-drug aid from the U.S. government. Yet this year is on pace to be the bloodiest on record for Mexico’s drug war, surpassing by almost 50 percent last year’s toll of more than 2,500 deaths.

  • Since taking over as Mexico’s top cop at the end of 2006, García Luna has repeatedly said the situation with the drug cartels would get worse before it got better. But when I spoke to him after his visit to Tijuana, even he seemed startled at just how bad the violence had become — especially since the narcos had started turning their weapons on the state instead of on one another...

  • ... For now, in carrying out many of the biggest operations against the cartels, the government has relied on the Mexican military. But militarization carries risks. The military worries about increasing corruption and a growing number of soldiers deserting their units to join the traffickers; others have warned that militarization will lead to major human rights violations. García Luna recently announced that the military should be heading back to the barracks, and a new and improved police — better-armed, better-trained, less corrupt — should begin fighting on its own by the end of this year. Before that can happen, though, he will have to build a kind of cohesive and effective federal police force that Mexico has never had.

  • In much of the country the police are popularly viewed as abusive, incompetent and corrupt — a perception not helped by periodic scandals, like the recent appearance of videos showing Mexican police officers being trained in torture methods. In some of the main trafficker strongholds, the police are the protectors of the cartels; U.S. Drug Enforcement Administration officers on the ground refuse to even interact with local police departments for fear that doing so will put them at risk. David Zavala, a federal police commander running García Luna’s operation in the border city of Juárez, told me: “When we arrived, we first had to get the municipal police out of the way. A lot of them are involved in trafficking. Sometimes they’ll tell us, ‘There’s nothing over there.’ That’s the first place we look.”

  • In the latter half of the ’90s, Mexico’s one-party political system started to open up, and in the 2000 presidential election, the P.R.I. lost power to Vicente Fox, a former Coca-Cola executive running under the banner of the National Action Party. The transition to democracy was a moment of great hope for Mexico. But it also undermined the system of de facto regulation of the drug trade... the state ceased being the referee of disputes and an apparatus that had the capacity to control, contain and simultaneously protect these groups. If there is no referee, the cartels will have to resolve disputes themselves, and drug traffickers don’t do this by having meetings...

  • Rather than destroying the cartels, the government’s high-level strikes transformed the cartels from hierarchical organizations with commanding figures at the top to unruly mobs of men vying for power. The cartel’s hit men and hired muscle began shooting and slaughtering their way into the upper ranks of the organizations. “The government has gotten rid of some of the old bosses, but now we’ve got ourselves new leaders who are less sophisticated and more violent,” a top Mexican intelligence official, who was not authorized to speak publicly, told me.

El párrafo más interesante es el siguiente, pues esboza una definición que podría utilizar el gobierno calderonista para declararse vencedor:

  • Later, I asked García Luna if this was an acceptable definition of success in the war on drugs: violence down, the police seemingly in charge, the cartels operating less conspicuously and less violently. He ducked the question but did not dispute the implication.

En otras palabras, si reducen los niveles de violencia (al menos lo que salga en periódicos y noticieros), si parece que la policía está en control y si los carteles operan de manera menos visible y menos violenta, podría entonces decir el gobierno que la estrategia está funcionando. ¿Que sucede con el consumo y la demanda de drogas? Ese no es tema de la estrategia y, en consecuencia, tampoco del artículo.

12 de mayo de 2008

El combate al narcotráfico en México

Mary Anastacia O'Grady aborda el tema del narcotráfico y analiza cual es el papel que juega el consumo de drogas en los Estados Unidos.

Aquí el artículo en inglés y aquí una traducción del mismo (la versión en inglés es mucho mejor).

Aquí unos párrafos:

... That success didn't change the U.S. appetite for the mind-altering substances. Instead, drugs started flowing over land routes and Mexican cartels took charge. Now they are rumored to be in control of most of the traffic from the Andes northward. They are also suppliers of marijuana and synthetic drugs. Prohibition puts value in their product, because customers at places like San Diego State are willing to pay the premium that illegality exacts. A U.S.-Mexican joint assessment estimates that more than $10 billion in cash from drug sales flow from the U.S. to Mexico every year.

The upshot: Americans underwrite Mexico's vicious organized crime syndicates. The gringos get their drugs and the Mexican mafia gets weapons, technology and the means to buy off or intimidate anyone who gets in their way. Caught in the middle is a poor country striving to develop sound institutions for law enforcement.


O'Grady concluye su artículo señalando que si las muertes de altos mandos oficiales sucedieran en los Estados Unidos -como desgraciadamente han sucedido en México- entonces los norteamericanos estarían hablando de terminar la prohibición de drogas dada la violencia que genera. Interesante.

... Especially alarming are the number of assassinations among military personnel and municipal, state and federal police officers. The total is 439 for the 17 months and 109 so far this year. Many of these victims have been ordinary police officers whose refusal to be bought off or back off cost them their lives.

But as the murder of police chief Millan makes clear, high rank offers no safety. Two weeks before he was gunned down, Roberto Velasco, the head of the organized crime division of the federal police, was shot in the head. The assailants took his car, which leaves open the possibility that it was a random event, but most Mexicans are not buying that theory. Eleven federal law enforcement agents have been killed in ambushes and executions in the last four weeks alone.

If U.S. law enforcement agencies were losing their finest at such a rate, you can bet Americans would give greater thought to the violence generated by high demand and prohibition. Our friends in Mexico deserve equal consideration.


¿Que piensas de esto último?

25 de febrero de 2008

México acosado

La excelente columnista Mary Anastacia O'Grady analiza la estrategia del gobierno contra el narcotráfico. Su artículo se basa en una entrevista que ella sostuvo recientemente con Eduardo Medina Mora, Procurador General de la República.

Aquí la versión en español (la traducción es buena pero si tienes acceso a la versión en inglés es mucho mejor).

Si bien estoy de acuerdo con la estrategia contra el narcotráfico en los términos descritos por O'Grady, me preocupa que parece estar construída sobre la noción de que México es simplemente un país productor o un país por el cual transitan drogas hacia los Estados Unidos. En realidad, este es solo una parte del problema. México se ha convertido en un país consumidor y el artículo no menciona ni detalla la estrategia del gobierno por reducir el consumo en territorio nacional. Esto me parece que es un problema no menor y ambas estrategias me parecen igualmente importantes.

8 de febrero de 2008

Narcosanto mexicano ahora en los Estados Unidos

Jesús Malverde forma parte del folklore mexicano.

Si bien su existencia no está verificada, según esto Malverde fue un Robin Hood mexicano que redistribuía la riqueza robando a unos para entregárselo a otros. Malverde fue aparentemente originario de Sinaloa y murió, se dice, en 1909.

Hoy en día, Jesús Malverde es mejor conocido como el santo patrono de los narcotraficantes, ya que, según dicen, protege "de la ley".

Ahora, Jesús Malverde tiene seguidores también en los Estados Unidos. Su imagen se puede encontrar en playeras y muchos otros objetos. Aquí la nota del New York Times.

6 de diciembre de 2007

Como se perdió la guerra contra las drogas

La revista Rolling Stone publicó recientemente el artículo titulado How America Lost the War on Drugs (Como los Estados Unidos perdieron la guerra contra las drogas).

El artículo escrito por Ben Wallace-Wells hace un balance de los esfuerzos en esta materia realizados los últimos treinta y cinco años, así como los más de $500,000,000,000 de dólares (quinientos mil millones) gastados. Aquí lo encuentras.

Slate.com dice que es el mejor artículo del tema publicado este año.