3 de enero de 2008

Luego porque nos quejamos del desprestigio de la clase política

Con el año nuevo, llegó una reforma fiscal que introdujo nuevos impuestos que implican, principalmente, una mayor carga tributaria para quienes ya contribuían. Según las estimaciones de la Secretaría de Hacienda, esta nueva extracción de recursos del sector privado representa un aumento del 10% en términos reales de los recursos disponibles para el sector público. Aquí la fuente.

Ante este aumento (que sin duda no será muy popular para quienes ya contribuían), lo mejor que podrían hacer las autoridades públicas (tanto del legislativo como del ejecutivo) es cuidar bien los recursos o, de perdida, hacer como que cuidan bien los recursos.

Por ello, información como la que hoy publica la columna Capitanes de la sección de negocios del periódico Reforma (aquí la encuentras), debe ser un poco preocupante:


No hay duda de que José Luis "Chacho" Barraza, en Aeroméxico, y Gastón Azcárraga, en Mexicana, deben estar contentos con las publicaciones de año viejo en el Diario Oficial de la Federación.

Sucede que el Gobierno liberó a partir de 2008 el candado que existía para que los funcionarios volaran, a nivel nacional o internacional, en primera clase.

Antes, la regla era muy clara: nadie viaja en esa categoría a menos que se trate de un vuelo de más de 4 horas de duración.

Ahora, basta que lo requieran sus condiciones físicas, o de salud... por lo que no dude que próximamente salgan a relucir los pretextos y justificaciones para ver a los funcionarios sentaditos en primera clase.


De ser cierta esta información, luego no nos quejemos del desprestigio de la clase política y la política, en general. Uno de los argumentos que se utilizó contra la reforma fiscal fue, precisamente, que aumentaría el dispendio y el mal uso de los dineros públicos. Esta información, de ser cierta, difícilmente los va a contradecir.

De ser falsa la nota, valdría la pena que se desmintiera. Me temo que es un tema que puede politizarse fácilmente (y más en un entorno económico complicado).