16 de enero de 2008

Cuatro estados, tres ganadores: indecisión entre los republicanos

Ayer se llevó a cabo en Michigan la cuarta elección en el proceso para elegir al candidato republicano. Estos son los resultados: Mitt Romney (337,847 votos - 39%), John McCain (257,521 - 30%), Mike Huckabee (139,699 - 16%), Ron Paul (54,434 - 6%), Fred Thompson (32,135 - 4%), Rudy Giuliani (24,706 - 3%) y otros con aproximadamente el 2 por ciento.

Para mí, las palabras interesante y complicado son las que mejor describen la contienda en el Partido Republicano.

Primero hablemos del ganador, Romney. Su victoria lo mantiene en la contienda y es la nota de la jornada. No tanto porque su triunfo haya sido contundente, sino porque era necesario mostrar que podía ganar en algún lado. Para él hubiera sido sumamente complicado justificar su 'viabilidad' como candidato sin ganar ninguno de los estados en los cuales hizo campaña. En realidad no es la primera victoria de Romney. Hace poco más de una semana se llevó Wyoming pero fue el único candidato que tenía estructura en ese estado (que es muy pequeño y los otros precandidatos no tenían los recursos para mover sus operaciones al oeste norteamericano en ese momento).

McCain y Huckabee, quienes quedaron en segundo y tercer lugar respectivamente, le dieron un bajo perfil a los resultados en Michigan. De hecho, ambos candidatos hicieron campaña ayer temprano en Michigan (a diferencia de nuestro país, allá la legislación no lo prohibe) y a medio día se trasladaron a Carolina del Sur. Ambos dieron sus discursos agradeciendo a los electores de Michigan (por su participación y votos) desde Carolina del Sur y le dieron el ya famoso spin a los resultados. Por ejemplo, McCain mencionó que su segundo lugar era muy buena noticia pues competía en Michigan contra un favorite son (hijo favorito). Se refiere al hecho de que Romney nació en Michigan y su papá fue gobernador de ese estado.

Las encuestas de salida muestran algunos datos interesantes que confirman, en cierto sentido, la tendencia de New Hampshire. Por ejemplo, Romney y Huckabee gustan a los electores republicanos (digamos a los conservadores), mientras que McCain tiene su principal apoyo político entre los independientes. En Michigan, según los datos de CNN, McCain se llevó al 36% de los independientes y Romney al 23%. El problema para McCain fue que ayer, en la elección republicana, solo el 33% de los electores fueron independientes. Si hubieran acudido más a las urnas probablemente le hubiera ido mejor.

De todos los precandidatos, ¿a quien debe desilusionar más el resultado en Michigan? En mi opinión, McCain. McCain ganó este estado en la elección primaria hace 8 años (contra Bush). En aquella ocasión, los independientes lo impulsaron al triunfo. Ahora, por las razones que sean, no lo acompañaron. Además, la campaña de McCain ya no tiene dinero. Como dicen en Estados Unidos, it is running on fumes (es decir, ya no tiene nada en el tanque y corre gracias a los vapores de la gasolina). Si McCain no tiene un buen desempeño en Carolina del Sur el próximo sábado, difícilmente se mantendrá en la contienda. No obstante esto, no todo está perdido para McCain. Por el contrario, tiene apoyos -endorsements- muy interesantes de republicanos prominentes de Carolina del Sur y, además, el estado tiene una muy fuerte presencia e historia militar y esto le puede favorecer (posteriormente se los explico).

¿Y Giuliani? Debe estar de buen humar esta mañana pues no ganaron ni McCain ni Huckabee y, en consecuencia, no hay un líder entre los republicanos. Como ya lo he platicado, lo que el exalcalde de Nueva York busca es llegar con vida a la primaria de Florida (enero 29) que es, según su discurso, el estado que lo llevará a la candidatura. De hecho, el posicionamiento de la campaña de Giuliani del resultado de Michigan (al menos el que yo vi en las televisora norteamericanas) lo dio uno de sus colaboradores que estaba, precisamente, en el estado de Florida.

¿Que sigue? Los electores republicanos de South Carolina votarán en este estado el próximo sábado 19 de enero. Seguramente el día de mañana ya tendremos alguna idea del efecto de la victoria de Romney en el ánimo de los electores sudcarolinianos. Ya regresaremos a este tema, por lo pronto solo les menciono que, desde 1980, el ganador en este estado se ha convertido en el candidato presidencial.