22 de enero de 2008

Los mercados se tambalean

Hoy en la mañana (8:40 AM) estuve en el radio (IMER, 107.5 FM) y el tema fue la situación de los mercados mundiales. Mi participación fue aproximadamente 30 minutos después del anuncio de la Reserva Federal en relación a la reducción de sus tasas de interés (3/4 de un punto porcentual).

Les comparto unas notas de mi participación:


  • Las bolsas de valores del mundo han tenido su peor inicio de año desde hace mucho tiempo. Los inversionistas temen que la economía norteamericana esta enferma (recesión).

  • La Reserva Federal, ante la turbulencia en los mercados mundiales, redujo su tasa de interés de referencia 0.75%, la mayor reducción realizada por el banco central en tiempos recientes. La tasa de fondos federales, la que los bancos se cobran para préstamos de un día a otro, fue reducida de 4.25% a 3.5% (Fuente: AP).

  • La decisión de la Reserva Federal no fue unánime (uno de los comisionados votó en contra). El argumento que utilizó William Poole (quien votó en contra) fue que la situación de los mercados no ameritaba adelantar la decisión de la Reserva Federal que estaba programada para la siguiente semana. Yo estoy de acuerdo.

  • Más importante, fueron los anuncios de dos bancos norteamericanos (también hoy por la mañana). Estos anuncios señalan que la 'crisis hipotecaria' es mas amplia y profunda y que no se limita a ese sector. Bank of America, el banco más grande y con mayores tarjetas de crédito expedidas en los Estados Unidos, reportó que su ingreso neto del último trimestre cayó a $268 millones de dólares (una cifra muy baja sobre todo si se compara con los $5 mil millones de dólares el mismo período del año anterior). Wachovia (otro banco) informó que su ingreso neto del último trimestre cayó 98 por ciento.

  • El problema radica en que la economía estadounidense, que ha sido el motor del mundo en los últimos años, se está enfriando de una manera precipitada. Todavía en septiembre del 2007 el FMI calculaba que la mayor economía del mundo tendría un crecimiento de 2.8 por ciento. En las últimas semanas los pronósticos están convergiendo en 1.9 por ciento (Fuente: Sergio Sarmiento, columna La Economía).



Posteriormente, la conversación giró en torno al 'estímulo fiscal' propuesto por el Presidente Bush el viernes pasado. ¿Funcionará? ¿Puede el gobierno norteamericano gastar dinero y de esta manera evitar una recesión?

  • Mis ideas sobre esto las pueden consultar aquí en mi blog pero, en resumen, considero que, desde el punto de vista económico, no tiene mucho sentido gastar (e incurrir en un mayor déficit fiscal) para 'estimular' la economía. Uno de los problemas de la economía norteamericana es, precisamente, el crecimiento de su déficit fiscal en los últimos años y aumentarlo no tiene mucho sentido.

  • La medida (entregar un reembolso a quienes pagan income tax) es más bien un mensaje político de que algo se está haciendo. Este tipo de medidas fiscales y en este contexto solo posponen una posible crisis y por esta razón tampoco es recomendable la medida.

  • Parece que los mercados también consideraron como un bluff (por no decir una vacilada) el anuncio del viernes pasado. Al menos, el anuncio no evitó la estrepitosa caída de los mercados ayer.

  • Suponiendo sin conceder, que el estímulo fiscal tiene un efecto positivo, dado el tamaño de la economía, tardaría mucho tiempo en 'reactivar' el sistema. En este supuesto, las medidas fiscales entrarían en vigor varios meses después de su aprobación. Un poco tarde para el calendario económico, pero muy a tiempo para el calendario político (las elecciones en noviembre).

  • Por último, antes de hablar o imaginar políticas públicas que se podrían tomar para evitar una recesión (si las encuentran las pueden vender, hacerse megamillonarios y evitar recesiones futuras o, ya de perdida, ganar un Premio Nobel en unos cuantos años), es más importante no tomar medidas que vayan a profundizar los efectos negativos del ciclo económico (Mensaje a policymakers: por favor no conviertan una recesión en una depresión).