21 de marzo de 2010

La productividad, talón de Aquiles de América Latina y el Caribe

El fin de semana el Banco Interamericano de Desarrollo presentó el estudio LA ERA DE LA PRODUCTIVIDAD. El estudio analizó la utilización de los recursos productivos en más de 70 países (incluyendo América Latina y el Caribe) y los comparó con los índices de productividad de los Estados Unidos.

El estudio encuentra que, en los últimos 45 años, China es el país que mayores avances en productividad ha tenido en el mundo. El resto del Top Ten son, en ese orden, Hong Kong, Hungría, Ghana, Sri Lanka, Singapur, Tailandia, Irlanda, Japón y Tunez.

Por el contrario, durante el mismo tiempo, los países que han tenido las mayores disminuciones en productividad (digamos, el Bottom Ten) son Jordania, Niger, Nicaragua, Togo, Honduras, Venezuela, Senegal, El Salvador, Irán y Nepal.


¿Que podemos decir de América Latina y el Caribe?

Que si bien sus economías pueden ser más productivas con respecto a si mismas, en la carrera internacional, se han rezagado y sus índices de productividad han retrocedido con respecto a las economías más productivas del mundo. México ha visto una disminución del 31% con respecto a su principal socio y competidor (Estados Unidos). El estudio muestra que todos los países latinoamericanos y caribeños (con excepción de Chile) se han retrasado. Este estudio confirma, desde otro enfoque, algo que hemos venido argumentando en este espacio: que Chile es la economía más dinámica y más competitiva de América Latina.


¿Como entender la productividad?

En mi opinión, como una relación matemática entre productos e insumos (productos/insumos). Una economía es más productiva si produce lo mismo con menos insumos o si produce más con los mismos insumos. A nivel micro, la productividad es probablemente la mejor manera saber si una empresa es más o menos eficiente y competitiva.


A continuación, varios párrafos del estudio:
El crecimiento económico y el ingreso per cápita en la región podrían mejorar drásticamente, por ejemplo, con más crédito, mejor transporte, regímenes tributarios simplificados y una política social diseñada para reducir la informalidad laboral. La productividad también se beneficiaría de manera significativa de políticas orientadas a proveer bienes públicos clave, como una mejor infraestructura y un marco regulatorio para aumentar la eficiencia del sector productivo, así como de medidas para fomentar la innovación tecnológica en el sector privado.


¿Donde está el principal problema en América Latina?
El estudio analiza la productividad en varios sectores de la economía en la región. La agricultura es el sector de más rápido crecimiento, aunque su crecimiento sigue siendo inferior al promedio mundial. Pero la peor noticia surge del deslucido desempeño del sector servicios, que emplea a cerca de 70 por ciento de la fuerza laboral de la región y socava cada vez más la productividad regional agregada.

El crecimiento de la productividad en la industria y en particular en los servicios de América Latina ha quedado rezagado en comparación con Asia Oriental y los países industrializados. Esto sucedió tanto durante la década de 1980, cuando la productividad del sector industrial y de los servicios en América Latina cayó, como en la década siguiente, cuando la productividad aumentó pero a un ritmo más lento que en otras regiones.


¿Que hacer desde una perspectiva de política pública?
Muchos formuladores de políticas públicas se han concentrado en aumentar las exportaciones y mejorar la calidad de los bienes transables como estrategias para mejorar la competitividad y los niveles de ingresos. Sin embargo, el estudio del BID sugiere que el aumento de la productividad en el sector servicios es clave para impulsar el crecimiento económico en América Latina y el Caribe en los próximos años...

... Entre las reformas más urgentes figura la necesidad de hacer frente a los altos índices de informalidad en este sector, que da a las pequeñas empresas —la gran mayoría de las cuales son muy ineficientes— una ventaja injusta en el mercado sobre las empresas formales. La informalidad guarece a estas pequeñas empresas de la competencia con modelos de negocios mejores y más productivos. Estas empresas informales sobreviven porque evaden impuestos, utilizando recursos productivos que de otra manera irían a sectores más eficientes de la economía.

Un régimen Impositivo simplificado, sumado a medidas para reducir la evasión y bajar los impuestos de las empresas, podría disminuir el nivel de informalidad en la economía. El estudio también recomienda a los gobiernos ampliar el crédito para las empresas, una medida que no sólo allanaría el camino para más innovación, sino también ayudaría a reducir el nivel de informalidad en la economía.

Mediante políticas sociales que no dependan de impuestos al empleo formal podrían aumentarse los incentivos para que las empresas registren a sus trabajadores y contribuyan a la reducción de la informalidad. La región podría aumentar la productividad de su sector manufacturero promoviendo la competencia, mejorando la regulación de puertos y aeropuertos y aumentando la eficiencia y reduciendo los costos de transporte.


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