25 de noviembre de 2008

A tiempo de mejorar la relación

Aquí las notas de mi comentario de radio en IMER en el programa que conduce Mario Campos (aquí su blog). Las opiniones son personales y los errores son atribuibles exclusivamente a mi persona. El comentario se transmitió el martes 25 de noviembre a las 7:45 AM.Noviembre 25, 2008



En días anteriores revisamos la agenda económica del presidente-electo norteamericano Barack Obama. Hoy ponemos la mirada en lo que podría ser su agenda diplomática, en particular las relaciones norteamericanas con América Latina.

El tema es oportuno en virtud de que ayer, la prestigiada Brookings Institution publicó el Reporte Repensando las Relaciones Estados Unidos-América Latina, Una Asociación Hemisférica en un Mundo Turbulento (aquí lo encuentras). En el reporte se establecen los posibles temas de la agenda regional así como diversos instrumentos de política pública para ejecutarla.

¿Quiénes firman el Reporte?

Varias personalidades, entre ellas Ricardo Lagos, expresidente de Chile, Jeffrey Davidow, quien fue embajador norteamericano en nuestro país, y el Presidente Ernesto Zedillo, por mencionar unos cuantos.

El documento señala que la relación parte de que actualmente existe desconfianza en la región. Este es el primer gran reto. Son muchos los problemas, los retos son grandes y la gran mayoría requiere de esquemas de coordinación regional. Por ello, el primer paso debe ser el reestablecimiento de la confianza.

El reporte identifica cuatro áreas en las que la probabilidad de una mejor cooperación hemisférica es mucho mayor: primero, el desarrollo de energía sustentable y el combate al cambio climático; segundo, la administración de la migración regional; tercero, la expansión de oportunidades a partir de una mayor integración económica regional; y cuarto y último proteger al hemisferio del narcotráfico y el crimen organizado.

En estos rubros existen algunas políticas públicas importantes que ameritan una buena discusión, entre ellas la reducción de los subsidios agrícolas en todos los países, incluyendo Estados Unidos, que distorsionan los mercados y generan una serie de problemas muy serios (entre ellos el aumento en los precios de algunos granos básicos).

Otras recomendaciones importantes tienen que ver con la pronta aprobación de los acuerdos comerciales regionales que están detenidos en algunos congresos nacionales. Se dice de manera expresa que el Congreso norteamericano debe aprobar los acuerdos que tiene con Colombia y Panama.

En el tema del narcotráfico, el reporte señala que la política actual es un fracaso pero no hace recomendación sustantiva alguna.

La última sección aborda las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba. No obstante el tema es, en palabras del reporte, de menor magnitud que las cuatro áreas que mencionadas anteriormente, es muy importante porque Cuba es una tema de particular interés para la política exterior norteamericana y un obstáculo al mejoramiento de las relaciones internacionales de los Estados Unidos con otros países de la región.

  1. Eliminar todas las restricciones al turismo norteamericano para visitar Cuba.
  2. Eliminar todos los aspectos del embargo en medios de comunicación (radio, televisión e Internet).
  3. Quitar a Cuba de la lista de países que patrocinan terrorismo.
  4. Promover la asistencia al pueblo de Cuba en la recuperación de desastres naturales.
  5. Eliminar la oposición en los Estados Unidos a que Cuba se reintegre a la comunidad internacional a través de las instituciones políticas y económicas regionales y multilaterales.


Sin duda es en el tema cubano, donde existe el llamado a un cambio radical en la política exterior norteamericana.

Independientemente de las medidas propuestas en el reporte, el documento invita a la nueva administración a poner a América Latina en el radar de su política exterior.

Si juzgamos por lo que vimos en la campaña la probabilidad de que esto ocurra es baja. América Latina no figuró de manera importante en la campaña de Barack Obama. De hecho, hubo signos no alentadores entre ellos su llamado a renegociar el TLC y su negativa a apoyar los acuerdos comerciales con Colombia (uno de los principales aliados norteamericanos en la región).

Pero eso era la campaña y es posible que esto cambie en su gobierno.

Además, y ya para terminar, no debemos pasar por alto que, a partir de la elección, la región vive un optimismo mesurado con respecto al Presidente electo y esta es una oportunidad.

...