4 de febrero de 2009

Más sobre el Estado fallido

Hace algunos días, en una entrada sobre narcotráfico (aquí la puedes ver), concluí comentando lo siguiente:

Independientemente si uno está o no de acuerdo con esta caracterización, la realidad es que este tema (México como estado fallido) está aumentando en algunos foros internacionales. Yo creo que está fuera de toda proporción.

Luis, un lector de este blog, en la sección de comentarios, me sugirió explicar el concepto de "estado fallido" para que quedara claro a que me refería.

Procedo en consecuencia pero retomo el artículo ¿Estado fallido? que recientemente publicó Jesús Silva Herzog Márquez en su blog y con quien estoy de acuerdo. Aquí la entrada.

Aquí los párrafos más relevantes:

La extrema gravedad de la inseguridad en México nos tienta con la desproporción. Tal parece que no hay manera de exagerar y que la ponderación fuera un ejercicio de autoengaño. Quien no llega en estos días a la conclusión más pesimista cierra los ojos ante lo evidente o trata de engañarnos. No hablo de la confianza del pesimista (que puede ser tan dogmática como la ingenuidad del optimista) sino del catastrofismo como el único diagnóstico creíble. Estamos envueltos en la carrera del pesimismo. Una competencia en donde gana quien presente el panorama más sombrío y describa la realidad más tenebrosa...

... Es notable el éxito que ha tenido entre nosotros la indicación de que México está en el camino de convertirse en "Estado fallido". La sumatoria de la violencia parecería suficiente para insertarnos en la funesta categoría. El apremio para aceptar la etiqueta es mala idea. No necesitamos agregar confusión y estridencia a nuestros peligros. Por el contrario, debemos nombrarlos sin engaño y medir su innegable gravedad ecuánimemente. La noción de "Estado fallido" tiene unos cuantos años en circulación. Antes de filtrarse al discurso académico, apareció en los reportes de inteligencia norteamericana en busca de nuevas amenazas tras el fin de la Guerra Fría...

... Los indicios de fracaso estatal son diversos. Académicos y militares han tratado de delinear una tabla de indicadores que es necesario atender si es que queremos emplear la etiqueta. El Fondo para la Paz y la revista Foreign Policy han desarrollado un método para medir la vulnerabilidad del Estado. Doce indicadores para precisar el fracaso de un Estado. Mediciones de procesos sociales, económicos y propiamente políticos. Entre los indicadores sociales, los cartógrafos del fracaso estatal consideran inmanejables presiones demográficas: disputas de tierra, insuficiencia de recursos para atender a una población creciente, tensiones por límites fronterizos; inestabilidad por el desarraigo de grandes poblaciones que huyen de la persecución religiosa o política; una larga historia de resentimientos y de exclusiones étnicas, un patrón de violencia entre comunidades que no recibe castigo. En términos económicos, un Estado fallido se caracteriza por distintos signos de alarma: un acelerado descenso de los niveles de vida, aumento de mortalidad infantil y de la pobreza, inflación desbocada, escasez. En el ámbito político, el Estado camina al fracaso cuando su gobierno es incapaz de cobrar impuestos, cuando se boicotean las elecciones y prospera la desobediencia civil. Los servicios públicos se deterioran y apenas sirven para el interés de la clase gobernante. La violencia política prevalece, emergen milicias privadas y grupos paramilitares mientras organizaciones internacionales se instalan para procurar cierto orden y proveer servicios mínimos a la población. Quien trate de aplicar estos medidores a la realidad mexicana se dará cuenta que, por grave que sea nuestra condición, no estamos en la liga de Afganistán, Somalia, Sudán, Zimbabwe o el Congo.

Eso no quiere decir que la crisis mexicana sea trivial. Que los problemas mexicanos no lo coloquen en la federación de estados fallidos no significa que su Estado funciona bien y eficazmente, que garantiza el orden, que respeta puntualmente sus reglas y que provee servicios de buena calidad a toda su población. La crisis del Estado mexicano es seria y los peligros que corremos, si el gobierno fracasa, son enormes. Pero no importemos acríticamente una noción que simplemente no nos retrata. Nuestro Estado es endeble e ineficaz. Está penetrado por intereses particulares y por las fuerzas del crimen. No es capaz de garantizar la legalidad ni la tranquilidad pública en todo el territorio del país y en algunas regiones, ha sido abiertamente rebasado por las mafias. Pero eso habla de la penuria, no del fracaso del Estado en el sentido que se utiliza en los foros internacionales...


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1 comentario:

Luis dijo...

Te agradezco tan pronta y abierta respuesta. Sabes, el tema me parece fascinante, y mas aun despues de leer este articulo que propones a tus lectores. Y me parece fascinante porque estoy (casi) totalmente en desacuerdo con Silva Herzog (es decir, me es muy raro, tipicamente, estar casi totalmente en desacuerdo con gente mucho mas informada y con mucha mas experiencia y criterio que yo, como considero a este autor). Como que Mexico es un estado "en penuria" pero no "fallido"? Que significa entonces ser un estado en penuria? Es decir, su texto no resuelve absolutamente nada ni ayuda a brindad claridad a este polemico tema. La lista de "indicadores" que el propone me sorprendio porque, antes de leerla, mi reaccion fue pensar que no incluiria muchas cosas que aplicaran a Mexico (dado que ya sabia mas o menos a donde Herzog llevaba la conversacion). Pero no, Mexico esta bastante bien representadito en su lista: disputas de tierra, insuficiencia de recursos, tensiones en la frontera, resentimiento etnico, violencia entre comunidades *que no recibe castigo*, incapacidad para cobrar impuestos, boicoteo de elecciones (considero aqui por lo menos "intento de boicoteos" como la toma de Paseo de la Reforma), desobediencia civil (considero aqui las marchas en el DF --- ojo, no estoy en contra de la libertad de expresar quejas, sino de la forma, que es a mi ver desobediente civilmente hablando),y finalmente grupos paramilitares (ataques a ductos de Pemex, etc.). Increiblemente, despues de mostrar la dichosa lista Herzog dice que esta solo aplica a Congo y Somalia. Por favor! Nos esta diciendo entonces que no hay "crisis" ni "fallas" fuera de esos paises, sino solo "penurias"? Entonces, si a esto te referias cuando dijiste que esto del "estado fallido" estaba fuera de toda proporcion, pues ahora con lujo de aclaracion puedo constatar que, efectivamente, estoy en desacuerdo contigo (y con Herzog). Gracias por la informacion, el seguimiento, y por tocar temas que invitan al debate. Saludos.