13 de enero de 2010

Lo que podría implicar Massachusetts para la agenda política norteamericana




Hace algunas semanas, el Senado de los Estados Unidos aprobó una reforma al sistema de salud con el voto de los 60 senadores del Partido Demócrata. Ningún senador republicano votó a favor.

Cabe señalar que el Senado norteamericano tiene 100 legisladores. Ahora, para asegurar que cualquier iniciativa se vote en el Pleno, se necesitan 60 votos. Esa es una regla de esa Cámara.

En otras palabras, el proyecto de reforma se aprobó porque todos los senadores demócratas votaron a favor. Si uno no lo hubiera hecho, la reforma se habría enviado a la 'congeladora' por no tener los 60 votos necesarios para asegurar la votación.

Como sabrán, hace algunos meses, desafortunadamente falleció el Senador Edward Kennedy (Demócrata) del estado de Massachusetts. El fue uno de los principales impulsores de la reforma al sistema de salud y desafortunadamente no votó pero su sustituto (Paul Kirk), que es de su partido y que fue nombrado por el Gobernador de ese estado, si votó a favor.

Aquí viene lo interesante.

En unos días (el 19 de enero), hay una elección especial para ocupar el asiento que ocupaba Kennedy y que hoy ocupa Kirk. Las encuestas, como podrás observar, se han cerrado y la tendencia nos dice que la elección será muy competida.

Desde 1972, ningún Republicano ha ganado esa elección pero su candidato actual (Scott Brown) se está acercando. Su campaña tiene un mensaje sencillo: 'I will send this bill back'.

Que paradoja si gana el republicano porque con su voto logrará descarrilar la reforma al sistema de salud que tanto apoyó Kennedy y que se ha convertido en el tema doméstico más importante de la agenda pública norteamericana.

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